El costo de la captura de carbono disminuye

Captura de dióxido de carbono directamente del aire. Impresión de un artista

Nuevas tecnologías han recortado el precio de la captura de carbono, convirtiéndola en una alternativa real para mitigar el cambio climático.

La idea de capturar el dióxido de carbono del aire y almacenarlo bajo tierra nació con los albores de este siglo y fue considerada poco viable. La reducción del CO2 atmosférico, principal gas de efecto invernadero que provoca un aumento en la temperatura global, ha sido definida como la primera línea de ataque para evitar una catástrofe climática en nuestro planeta. Así, a partir de 2004 se han iniciado varios proyectos y fundado varias compañías para diseñar la mejor manera de extraer el CO2 del aire. Hay soluciones químicas, disolviendo el CO2 con hidróxido de sodio (NaOH), tratamiento del gas con aminas, soluciones biológicas como resinas y otras tecnologías de separación. Para 2008, esta industria nueva ya había chocado contra una pared: enormes costos.

El último análisis completo de costos había sido realizado en 2011 por la Sociedad Estadounidense de Física, que estimó que la extracción de una tonelada de carbono del aire costaba 600 dólares por tonelada. Pero la semana pasada, la revista Joule, del grupo Cell, publicó un análisis de costo e ingeniería de una planta de captura de CO2 atmosférico que podría romper la barrera de 100 dólares por tonelada. La compañía que desarrolla la planta, y cuyos investigadores llevaron a cabo este estudio, es Carbon Engineering, localizada en Calgary. David Chief, director del estudio y físico del clima en Harvard, explicó: “De verdad estamos tratando de comercializar la captura directa del aire del CO2 de una manera seria, se trata de una tecnología industrial completamente viable. Sólo nos hace falta iniciarla, definir los mercados y ver que sucede”.

La industria de combustibles fósiles está interesada en la captura de carbono

Detrás del problema del costo de capturar CO2 atmosférico hay que cruzar otro gran obstáculo: muchos países tienen un sistema de créditos de carbono. Instituido para penalizar las industrias más contaminantes, se ha convertido en una muletilla para no limpiar el carbono. En la Unión Europea, por ejemplo, cada crédito se puede comprar por 19 dólares por tonelada de carbono; es más fácil, entonces, pagar eso que implementar la tecnología de captura de carbono. La solución, sin embargo, no está muy lejana al reducirse el precio de captura de CO2 por tonelada abajo de 100 dólares y contando con los subsidios y beneficios fiscales que ofrecen ciertos países o estados. En Estados Unidos, por ejemplo, recién se instauró un subsidio de 35 dólares por tonelada para la captura y el almacenamiento de carbono.

La noticia en general es buena: la industria de geoingeniería para mitigar el problema de los gases de invernadero esta activa y cada vez se vuelve más eficiente y asequible. Sin duda, aunque los combustibles fósiles sean sustituidos tarde o temprano, será una industria rentable. De cualquier forma, se debe tener mucha cautela y no olvidar la complejidad del fenómeno de cambio climático: se trata de varios gases de invernadero, con una multitud de efectos de retroalimentación tanto positiva como negativa. Además, quizá más apremiante, la escasez de otros recursos imposibilitarán la implementación de algunas nuevas tecnologías. El agua potable es el más claro ejemplo.

 

Autor: IIEH

Fuentes:

Un proceso para capturar CO2 de la atmósfera

Absorber carbono del aire es más barato de lo que pensábamos

Absorbiendo carbono del aire