El ejercicio y el sistema inmune en la vejez

Norman Lazarus, científico y ciclista de 82 años, tiene el sistema inmune de un joven

Un nuevo estudio descubrió que ciclistas de fondo de la tercera edad tienen un sistema inmune comparable a un joven de 20 años.

La vejez trae consigo un fenómeno llamado inmunosenescencia, una reducción progresiva en la capacidad del sistema inmune. El timo, la glándula donde maduran los linfocitos T, se deteriora y se reduce a menos de una quinta parte del tamaño que tenía durante la niñez, por lo que el riesgo de infecciones e inflamaciones crónicas aumenta. De hecho, la llamada involución del timo comienza desde la adolescencia y se acelera después de los 40 años, pero siempre trae consigo el aumento de compuestos proinflamatorios en el organismo. El timo de un individuo puede llegar a pesar casi 40 gramos cuando comienza la pubertad pero se atrofia hasta pesar, en promedio, tan sólo 6 gramos a los 75 años.

El estudio presente, publicado la semana pasada en la revista Aging Cell, midió varios marcadores de linfocitos T (los reguladores de las respuestas inmunitarias) en 125 ciclistas de fondo (no de élite) de entre 55 y 79 años de edad. Además, midió también los mismos marcadores en 75 personas no deportistas de la tercera edad, así como en 50 jóvenes no deportistas. El efecto en el sistema inmune de practicar una actividad física a largo plazo es contundente: evidencia de una inmunosenescencia reducida, niveles muy superiores de suero de citocinas protectoras del timo y niveles más bajos de promotores de la atrofia del timo. En pocas palabras, estos ciclistas que hacen ejercicio en su tiempo libre están más protegidos contra infecciones y trastornos de origen inflamatorio que personas sedentarias de la misma edad.

Esquema del timo de un recién nacido, un bebé de dos años y un adulto

El estudio fue codirigido por Janet Lord, directora del Instituto de Inflamación y Envejecimiento de la Universidad de Birmingham, quien dijo: “A partir de los veintes, el sistema inmune se deteriora cada año, por lo que personas de la tercera edad son más susceptibles de sufrir de infecciones y condiciones como la artritis reumatoide y, en teoría, también el cáncer”. Steve Harridge, uno de los coautores, agregó: “El sedentarismo va en contra de la evolución porque los seres humanos estamos hechos para la actividad física”. Norman Lazarus, también coautor pero también ciclista a sus 82 años, describió lo mismo de forma más rotunda: “Si el ejercicio fuera una píldora, todo mundo estaría tomándolo”.

Los beneficios del ejercicio a cualquier edad, pero sobre todo cuando los diferentes sistemas del cuerpo comienzan a deteriorarse, son innegables. Ahora hace falta estudiar más maneras de motivar a más gente a practicarlo.

 

Autor: IIEH

Fuentes:

Las características principales de inmunosenescencia, incluyendo el ritmo de producción del timo, son aliviadas por niveles altos de actividad física en la edad adulta

Como el ejercicio durante la vejez previene el deterioro del sistema inmune