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Nobel de Química 2012:
Robert J. Letkowitz y Brian K Kobilka


Revelan cómo se comunican las células


Diana Saavedra

Reforma, México, 11 octubre 2012


En el cuerpo humano cientos de miles de millones de células interactúan a cada instante. Algunas guardan grasa, otras registran la impresión visual, producen hormonas, o construyen tejido muscular. Es crucial que todas trabajen en conjunto y que reciban información de lo que ocurre a su alrededor y para eso requieren sensores.
Los estadounidenses Robert J. Letkowitz y Brian K Kobilka descubrieron que dichos sensores son en realidad una familia de receptores llamada Receptor Acoplado a Proteinas G (GPCRs, por sus siglas en inglés) capaces de entrar a la célula y salir de ella llevando información y generando reacciones en cadena, por lo cual les fue otorgado el Premio Nobel de Química 2012.
"Los receptores son muy útiles en medicina. Pueden ser aprovechados cuando neurotransmisores naturales en el cuerpo presentan problemas. Especialmente se tiene ubicado el problema de la dopamina que es crucial para que el cuerpo responda ante ciertas drogas", comentó Letkowitz vía telefónica durante el anuncio del premio.
Para encontrarlos Letkowitz añadió yodo radioactivo a la hormona adrenocorticotrópica, la cual produce la adrenalina.
Al principio no tuvo mucho éxito, pero luego de un año de trabajo logró "sacar de su escondite" a los elusivos receptores. Posteriormente, decidió que su grupo de investigación debía encontrar los genes que codifican los receptores y para ello contrató a Brian Kobilka, quien estaba interesado en el tema.
"Cuando tienes un objetivo, obviamente quieres ser el primero en encontrado. Los científicos somos tan competitivos como atletas profesionales. No puedes preocuparte o distraerte de tu objetivo", dijo Kobilka a la Fundación Nobel.
Luego de trabajar arduamente en el proyecto, ambos encontraron que el receptor posee siete espirales helicoidales largas y gruesas (hidrofóbicas) que le permiten abrirse paso hacia adelante y atrás a través de las paredes celulares.
De hecho, Kobilka encontró que los GPCRs son multifuncionales y trabajan con varias hormonas fuera de la célula, por lo cual los científicos comienzan a referirse a ellos también como receptores transmembrana siete (7TM).
"Aún falta mucho por saber. Las medicinas no son perfectas, tienen efectos secundarios, algunos de los cuales se deben a que un receptor no funciona bien, así que debemos estudiarlos más a fondo para aprovechar la información en términos terapéuticos", consideró Kobilka.