¿Por qué se desempeñan mejor los sherpas a gran altitud?

Los sherpas emigraron de la provincia china central de Sichuan
 

Los sherpas, pobladores de las regiones montañosas de Nepal, poseen adaptaciones metabólicas que los ayudan a desempeñarse mejor y a usar el oxígeno de manera más eficiente.

La reducción en los niveles de oxígeno en diferentes tejidos, conocida como hipoxia, es una característica común de muchas enfermedades humanas, desde insuficiencia cardíaca y anemia hasta trastornos pulmonares y varios tipos de cáncer. Los sherpas de los Himalaya, población humana de origen tibetano, tienen altos niveles de adaptación a la vida diaria en condiciones de hipoxia en gran altitud. Un estudio, publicado en PNAS esta semana, realizó comparaciones genéticas, moleculares, bioquímicas y fisiológicas entre sherpas y habitantes nativos de tierras bajas durante un ascenso gradual del Monte Everest. Los sherpas demostraron tener una mayor eficiencia en el uso del oxígeno, menor capacidad de oxidación de ácidos grasos en tejido muscular y protección contra el estrés oxidativo. Esta adaptación en particular parece estar relacionada con una mutación ventajosa en una serie de genes, algunos de los cuales, como se ha descubierto antes, fueron heredados de los denisovanos, población ya extinta de humanos arcaicos.

Las pruebas bioquímicas revelaron que el tejido muscular de los sherpas limita la cantidad de grasa que el cuerpo quema al realizar esfuerzo, mientras que maximiza el consumo de glucosa. Si bien la grasa es un buen combustible, tiene una desventaja a gran altitud: consume más oxígeno que su equivalente de glucosa. La fisiología misma de los sherpas es diferente a la de grupos humanos que viven a baja altitud, su sangre tiene menos hemoglobina y, curiosamente, menor capacidad para trasportar oxígeno. Pero esto significa que su sangre es menos viscosa y, por lo tanto, que fluye con más facilidad e impone menos trabajo al corazón. Las poblaciones andinas, por otro lado, aunque también se desempeñan con eficiencia a gran altitud, tienen otro patrón de adaptación: su concentración de hemoglobina es muy alto, pero cuando viven varias semanas seguidas en tierras bajas se ajusta a niveles normales. A diferencia de otras personas, sin embargo, la hemoglobina de los andinos puede transportar más oxígeno y ayudarles a evitar la hipoxia y a gozar de embarazos exitosos.

La mayoría de los sherpas viven en la región central de Nepal
 

Los sherpas han vivido desde hace 500 años en Nepal, a donde emigraron del Tibet, donde habitaron al menos durante 6 mil años. Tiempo suficiente, arguye el coautor del estudio y profesor de Fisiología en Cambridge, Andrew Murray, para que una mutación benéfica se incruste de forma permanente en el genoma. Pero también aclaró: “No se trata de un solo gen, por supuesto. Observamos mejor flujo sanguíneo en las capilares; los sherpas también parecen tener una red capilar más rica así que la sangre se distribuye mejor en los tejidos”.

Un grupo humano más goza de adaptaciones fisiológicas en el funcionamiento de la hemoglobina que les permite desempeños casi sobrehumanos: los habitantes del Gran Valle del Rift en Etiopía y Kenia. Otros estudios han revelado que atletas de estas poblaciones, que dominan las carreras de larga distancia, poseen adaptaciones únicas que hacen su hemoglobina más eficiente. No es el único factor en sus victorias, claro, pues además tienen una peculiar composición esqueleto-muscular, una dieta favorable, entrenamiento a gran altitud, extenso entrenamiento desde la primera infancia y motivación.

Autor: IIEH

Fuentes:

Los fundamentos metabólicos de la adaptación Sherpa a la altitud

Los tibetanos heredaron gen beneficioso a gran altitud de humanos arcaicos

Fisiología diferente le da a los sherpas un mayor desempeño